Mayo 18, 2026 Destacado

Lectio de la semana

 

Lunes 8 de junio

Mt 4, 25–5, 12

Motivación

El Evangelio de hoy nos llama a vivir la Bienaventuranzas, que se contraponen con las ´bendiciones ‘que nos ofrece el mundo de hoy. A seguir el ejemplo de Jesús, que las vivió hasta dar su vida por cada uno de nosotros.

Lectura

Y le siguió una gran muchedumbre de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán.
Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo:
“Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros”.


Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cuán dispuesto estoy a vivir el camino que me proponen en las Bienaventuranzas?
¿Cómo las puedo hacer vida hoy?

 


Martes 9 de junio

Mt 5, 13-16

Motivación

Hoy el Evangelio nos llama a compartir la luz de Cristo que hemos recibido, a no guardarla para unos pocos, sino a iluminar y a darle vida al mundo en que hoy vivimos.

Lectura

«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.

«Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.

Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.

Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo puedo vivir el llamado a ser “luz de este mundo y sal de la tierra”? ¿en mi familia? ¿Con quienes trabajo? ¿en mi comunidad?

 


Miércoles 10 de junio

Mt 5, 17-19

Motivación

Hoy el Señor nos dice que el vino al mundo no a destruir la ley, sino a darle nuevo espíritu basado en la caridad, en el amor al otro. Nos llama a preocuparnos y a la solidaridad con quienes nos rodean.

Lectura

«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo estoy viviendo los mandamientos del Señor?
¿De qué manera reflejan el amor de Dios por mí?

 


Jueves 11 de junio

Mt 5, 20-26

Motivación

Jesús nos invita a detenernos y pensar cómo estamos actuando con nuestro prójimo, llamándonos  a cambiar nuestro modo de vivir, aprender a perdonar y a pedir perdón, a tomar conciencia de nuestra debilidad y nuestro orgullo.

Lectura

«Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. «Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil”, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame “renegado”, será reo de la gehenna de fuego. Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.

Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo está mi capacidad de pedir perdón?
¿Cómo estoy respetando la opinión de los demás?
¿Cómo trato a las personas que me cuestan?

 


Viernes 12 de junio

Mt 11, 25-30

Motivación

Hoy celebramos la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, fiesta que nos muestra lo más profundo del Corazón de Cristo que se abre para amarnos y acogernos, en quien encontramos descanso y cobijo.

Lectura 

En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

.«Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo vivo el inmenso amor que Dios me tiene?
¿Tengo conciencia que en mi debilidad soy acogido por Jesús?


Sábado 13 de junio

Lc 2, 41-51

Motivación

Hoy celebramos el Inmaculado Corazón de María, que nos invita a abrir el oído de nuestro corazón atesorando la Palabra de Su Hijo.

Lectura

Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.  Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres.  Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.

Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.  Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo:  “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto?  Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.”  Él les dijo:  “Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”  Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.

Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos.  Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo está mi escucha?
¿Qué me abre el oído del corazón?

 


Domingo 14 de junio

Mt 9, 36–10, 8

Motivación

El Evangelio de hoy domingo nos llama a la misión a la que Jesús nos invita, a cada uno por nuestro nombre: a servirlo en cada persona necesitada o en las circunstancias que nos tocan en el día a día, con los dones y fuerzas que Él nos da.

Lectura

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia.

Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.

Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.» Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.

Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó.

A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿ A qué me siento llamado?
¿Cómo respondo al llamado que me hace el Señor?

 


Lunes  15 de junio

Mt 5, 38-42

Motivación

Jesús en el Evangelio de hoy nos llama a convertirnos diariamente en nuestras relaciones con los demás, a perdonar, a no “satisfacer la ira”, a “no ofender a nadie, antes bien sufrir con paciencia las ofensas que se nos hacen” (RB. 4 22,29, 31).

Lectura

«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿ De qué manera puedo aplicar los criterios del Evangelio en mi vida diaria?
¿Cómo está mi capacidad de perdonar?