Agosto 17, 2026 Destacado

Lectio de la semana

Lunes 24 de agosto

Jn 1, 45-51

Motivación

Hoy celebramos a san Bartolomé apóstol y al igual que Felipe y Natanael, tuvo un encuentro con Cristo, encuentro que le cambió y nos cambia la vida.

Lectura

Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, el hijo de José, el de Nazaret.» Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?» Le dice Felipe: «Ven y lo verás.»  Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.» Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?» Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.» Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.»  Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»  Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cuándo me he encontrado o me encuentro con Jesús?
¿Cómo podría estar más atento a las manifestaciones de Jesús en mi vida?

 

Martes 25 de agosto

Mt 23, 23-26

Motivación 

Hoy el Evangelio nos invita a dejar de preocuparnos por lo externo, lo superfluo y nos concentremos en el amor, en los otros, en qué es lo que importa a los ojos del Señor

Lectura 

“¡Ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley:  la justicia, la misericordia y la fe!  Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello.  ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello!

“Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia!

¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura!

Preguntas 

¿Qué me anuncia hoy el evangelio?
¿Cómo puedo ir cambiando mi mirada?

 

Miércoles 26 de agosto

Mt 23, 27-32

Motivación

El Evangelio de hoy nos invita a no dejarnos llevar por las formas y las apariencias, si no a ser reflejos del amor de Dios, a tener pureza en nuestras intenciones.

Lectura

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!

Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: “Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!” Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cuánto me dejo llevar por las apariencias o prejuicios?
¿Cómo puedo hacer más puras mis intenciones y mis acciones?

 

Jueves 27 de agosto

Mt 24, 42-51

Motivación

Hoy el Evangelio nos invita a velar, en oración, a estar despiertos y vigilantes, a estar atentos en  nuestro día a día a las manifestaciones del amor de Dios. 

Lectura

«Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.  Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.

«¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo?  Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así.  Yo os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda.  Pero si el mal siervo aquel se dice en su corazón: `Mi señor tarda’, y se pone a golpear a sus compañeros y come y bebe con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

Preguntas

¿Qué me anuncia el evangelio hoy?
¿Cómo estoy viviendo mi día a día?
¿Cuán atento estoy a las manifestaciones de Dios?
¿Qué me ayuda a estar en vela esperando al Señor?

 

Viernes 28 de agosto

Mt 25, 1-13

Motivación 

El evangelio de hoy nos llama a estar atentos, preparados al encuentro con el Señor; a la vigilancia para reconocer las manifestaciones de Dios en su Palabra, en las demás personas y en las circunstancias de nuestra vida.

Lectura 

«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.

Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas.

Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: “¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!”

Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.

Y las necias dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.” Pero las prudentes replicaron: “No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.”

Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: “¡Señor, señor, ábrenos!” Pero él respondió: “En verdad os digo que no os conozco.”

Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

Preguntas

¿Qué me anuncia el evangelio hoy?
¿Cómo mantenerme vigilante, en vela?
¿Cómo puedo hacerla vida?

 

Sábado 29 de agosto

Mt 25, 14-30

Motivación

Hoy el Evangelio nos llama a servir en todo momento al Señor, a poner nuestras capacidades, al servicio de Dios y de los demás.

Lectura

«Es también como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente, el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio, el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: ‘Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. ‘Su señor le dijo: ‘¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. ‘Llegándose también el de los dos talentos dijo: ‘Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado. ‘Su señor le dijo: ‘¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. ‘Llegándose también el que había recibido un talento dijo: ‘Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. ‘Mas su señor le respondió: ‘Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.’

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Dónde pongo los talentos que el Señor me ha dado?
¿Cuáles estoy llamado desarrollar para servir mejor al Señor?

 

Domingo 30 de agosto

Mt 16, 21-27

Motivación

La invitación de Jesús hoy es a vivir como Él, estamos llamados a seguirlo, a amar sin límites, confiando totalmente en Él.  Llevar la cruz es cargar especialmente las dificultades de cada día. 

Lectura

Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día.

Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!

Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.

Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.

Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

Preguntas

¿Cómo me ilumina hoy el Evangelio?
¿Cómo cargo las cruces de cada día? ¿Cuáles son?

 

Lunes 31 de agosto

Lc 4, 16-30

Motivación

Jesús hoy nos invita  a reconocerlo como nuestro salvador, a mirar la realidad con Sus ojos, a abrir el oído de nuestro corazón para escucharlo.    

Lectura

Vino a Nazará, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor.

Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él. Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy.»

Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»

Él les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: Médico, cúrate a ti mismo. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria.» Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria.» «Os digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio.»

Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero él, pasando por medio de ellos, se marchó.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Con qué ojos miro  hoy la realidad?
¿En qué medida busco acercar mi mirada a la mirada de Jesús?