Julio 20, 2026 Destacado

Lectio de la semana

Lunes 10 de agosto

Jn 12, 24-26

Motivación

Hoy en que celebramos a san Lorenzo diácono, mártir; Jesús nos llama morir a nosotros mismos para dar fruto para Dios y los demás.

Lectura

En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo estoy respondiendo al llamado a ser “grano de trigo que cae en tierra”?
¿De qué manera me siento llamado a ´perder´ mi vida por el Señor? ¿Por los demás?

 

Martes 11 de agosto

Mt 18, 1-5. 10. 12-14

Motivación

Hoy el Evangelio nos invita a mirar con los ojos del Señor,  a cambiar nuestra mirada y con humildad más allá de las apariencias.

Lectura

En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: “¿quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?”  él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo:  “yo os aseguro:  si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el reino de los cielos.  así pues, quien se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.

“y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.

“guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi padre que está en los cielos.

“¿qué os parece? si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?  y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas.  de la misma manera, no es voluntad de vuestro padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el evangelio?
¿Cómo es mi mirada hacia quienes me rodean?
¿Cómo busco ser como“niño”?
¿Cómo estoy viviendo la humildad? 

 

Miércoles 12 de agosto

Mt 18, 15-20

Motivación

El Evangelio de hoy nos llama a corregir en el amor, en la preocupación , y a confiar en el poder de la oración.

Lectura

«Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.  Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.

«Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

«Os aseguro también que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo estoy corrigiendo a otro? ¿Con cuánto amor lo hago?
¿Qué pido al Señor cuando rezo? ¿Cómo pido por otros? o ¿Con otros?

 

Jueves 13 de agosto

Mt 18, 21-19, 1 

Motivación

El Evangelio de hoy nos llama a aprender de  la misericordia de Dios; un llamado a perdonar siempre, a pedir al Señor que nos de la gracia de poder perdonar.

Lectura

Entonces Pedro se acercó con esta pregunta: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas de mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contestó: «No te digo siete, sino setenta y siete veces.» «Aprendan algo sobre el Reino de los Cielos. 

Un rey había decidido arreglar cuentas con sus empleados, y para empezar, le trajeron a uno que le debía diez mil monedas de oro. Como el hombre no tenía con qué pagar, el rey ordenó que fuera vendido como esclavo, junto con su mujer, sus hijos y todo cuanto poseía, para así recobrar algo. El empleado, pues, se arrojó a los pies del rey, suplicándole: «Dame un poco de tiempo, y yo te lo pagaré todo.»

El rey se compadeció y lo dejó libre; más todavía, le perdonó la deuda. Pero apenas salió el empleado de la presencia del rey, se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y casi lo ahogaba, gritándole: «Págame lo que me debes.» El compañero se echó a sus pies y le rogaba: «Dame un poco de tiempo, y yo te lo pagaré todo.»

Pero el otro no aceptó, sino que lo mandó a la cárcel hasta que le pagara toda la deuda. Los compañeros, testigos de esta escena, quedaron muy molestos y fueron a contárselo todo a su señor. Entonces el señor lo hizo llamar y le dijo: «Siervo miserable, yo te perdoné toda la deuda cuando me lo suplicaste.

Después de terminar este discurso, Jesús partió de Galilea y llegó a las fronteras de Judea por la otra orilla del Jordán.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿A quién tengo que perdonar hoy de corazón?
¿Cómo le pido al Padre la gracia para perdonar? 

 

Viernes 14 de agosto

Mt 19, 3-12

Motivación

El Señor nos llama hoy a vivir nuestra vocación de bautizados, con alegría y generosidad , con las dificultades que podamos tener.

Lectura

Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?»  Él respondió: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne?  De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre.»  Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?»  Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer -no por fornicación- y se case con otra, comete adulterio.»

Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse.»  Pero él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que fueron hechos tales por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿De qué manera me siento llamado a vivir mi bautismo, el ser Hijo de Dios?
¿Cómo estoy viviendo hoy este llamado? ¿Cómo puedo vivirlo mejor?

 

Sábado 15 de agosto

Lc 1, 39-56

Motivación

Hoy en que celebramos la Asunción de la Santísima Virgen María, el Evangelio nos llama a aprender de ella, a escuchar y creerle a la Palabra de Dios, a agradecerle  por todas las ´cosas grandes´ que ha hecho y hace en nuestro favor.

Lectura

En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.  ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»

Y dijo María:

«Alaba mi alma la grandeza del Señor
y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava,
por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre
y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero.
Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías.
Acogió a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.»

María se quedó con ella unos tres meses, y luego se volvió a su casa.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo he creído que se cumplirían las promesas del Señor?
¿Cómo reconozco las “maravillas” ha ido haciendo y hace el Señor en mí?
¿Cómo vivo la misericordia?

 

Domingo 16 de agosto

Mt 15, 21-28

Motivación

El evangelio de hoy nos llama a tener  fe, confianza y perseverancia en nuestra oración, , sabiendo que el Señor nos escucha. 

Lectura 

“Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, ¡hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.» Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros.» Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel. “Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» El respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.» «Sí, Señor – repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.» Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel momento quedó curada su hija “.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el evangelio?
¿Cómo puedo crecer en la fe como la mujer del Evangelio? ¿en la humildad? ¿la confianza?

 

Lunes 17 de agosto

Mt 19, 16-22

Motivación

“¿Qué más me falta?”  nos invita a preguntarnos  el Evangelio de hoy,  a descubrir  qué  nos impiden seguir al Señor , qué nos  amarra  para  entregarle plenamente nuestro amor.

Lectura

En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?»  Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»  «¿Cuáles?» -le dice él. Y Jesús dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.»  Dícele el joven: «Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?»  Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego sígueme.»  Al oír estas palabras, el joven se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el evangelio?
¿En qué tengo puestas mis energías y me quitan tiempo para amar al Señor?
 ¿Para amar a los demás?
¿ Qué me impide estar más cerca del amor de Jesús?