Mayo 18, 2026 Destacado

Lectio de la semana

Lunes 18 de mayo

Jn 16, 29-33

Motivación

Jesús en el Evangelio de hoy nos invita a confiar en que Él vencer al mundo y nosotros con Él, a tener su paz en las contrariedades, en las penas, en las dificultades.

Lectura

Le dicen sus discípulos: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios.» Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Dónde busco la paz?
¿Cómo confiar cada vez más en que Jesús ha vencido al mundo y yo también con Él?

 


Martes 19 de mayo

Jn 17, 1-11

Motivación

En el Evangelio de hoy, Jesús pide por cada uno de nosotros, por nuestra fe, por nuestra salvación pues para eso ha venido al mundo. Sabe que solos no podemos seguirlo y nos encomienda al Padre para que nos mantengamos unidos a Él.

Lectura

Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿En qué reconozco la obra del Señor en mí?
¿Cómo voy reconociendo las manifestaciones de Dios

 


Miércoles 20 de mayo

Jn 17, 1. 11-19

Motivación

En el Evangelio de hoy, Jesús nos llama a vivir unidos profundamente con el Padre, para no dejarnos envolver por tantas cosas que en el mundo nos atraen, pero nos desvían de lo principal: “No anteponer nada al amor de Cristo” (R.B.4,21)

Lectura 

Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo,para que tu Hijo te glorifique a ti. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo he sentido que el Padre me ha ido cuidando?
¿Le pido que me cuide cuando siento que no puedo con una situación?
¿De qué manera dejo que las cosas del mundo me envuelvan y a veces me alejen del Padre?

 


Jueves 21 de mayo

Jn 17, 20-26

Motivación

El Evangelio de hoy nos llama a vivir en el amor del Padre y del Hijo, como hijos suyos que somos. A sentirnos profundamente amados y dar testimonio de ese amor.

Lectura

No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Qué hace que me sienta unido al Padre? ¿Qué me aleja?
¿Cómo estoy dando a conocer el amor que el Padre me tiene?

 


Viernes 22 de mayo

Jn 21, 15-19

Motivación

Hoy el Evangelio nos invita a preguntarnos por nuestro amor a Jesús, sobre lo que realmente valoramos en la vida, qué es lo que realmente nos trae gozo y felicidad.

Lectura

Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos.» Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas.» Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. «En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras.» Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo contesto la pregunta: “¿me amas más que estos?”
¿Cómo es mi testimonio de este amor?
¿Cómo se lo manifiesto?

 


Sábado 23 de mayo

Jn 21, 19-25

Motivación

El Evangelio de hoy nos hace un llamado a seguir al Señor, a no dudar,  a dar testimonio, pues gracias al testimonio de los apóstoles hoy somos cristianos

Lectura 

Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme.». Pedro se vuelve y ve siguiéndoles detrás, al discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?»

Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme.» Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: «No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga.» Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Cómo acepto Su Voluntad?
¿Qué cosas me cuestiono para seguirlo?
¿Cómo está mi testimonio?

 


Domingo 24 de mayo

Jn 20, 19-23

Motivación

Hoy celebramos la fiesta de Pentecostés, en que Jesús cumple lo que nos ha venido anunciando en estas últimas semanas: enviarnos a su Espíritu Santo. Nos invita a abrir nuestro corazón a su acción en nuestra vida, pues hemos recibido Su Espíritu, en el Bautismo y en nuestra Confirmación.

Lectura

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.» .Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Qué hace que le cierre las puertas a Jesús?
¿Qué me hace perder la paz?
¿Cómo recurro al Espíritu Santo?

 

Tiempo Ordinario o Tiempo durante el año

Con la fiesta de Pentecostés reiniciamos el Tiempo Ordinario del año Litúrgico o Tiempo durante el año. Comienza el lunes después de la fiesta del Bautismo del Señor y se prolonga hasta el martes anterior al Miércoles de Cenizas, en que iniciamos la Cuaresma; lo reanudamos hoy lunes después del Domingo de Pentecostés y finaliza antes de las Primeras Vísperas del primer Domingo de Adviento.

Es durante este tiempo cuando la comunidad de los bautizados estamos llamados a profundizar el Misterio Pascual y a vivirlo en el desarrollo de la vida de todos los días. Estamos llamados a celebrar nuestra fe cada día, y en forma especial el día del Señor o Domingo, en que escuchamos la Palabra de Dios, participamos en la Eucaristía, recordamos la Pasión, la Muerte, la Resurrección y la Gloria del Señor Jesús; damos gracias a Dios que nos hace renacer a la Vida Eterna.

Los textos de la Liturgia de la Palabra que se nos presentan durante todo el año nos invitan a meditar en los acontecimientos claves y el mensaje de salvación apropiado a todas las circunstancias de nuestra vida.

 


Lunes 25 de mayo

Mc 10, 17-27

Motivación

“….porque todo es posible para Dios”, lo que no podemos nosotros en nuestra debilidad Él sí lo puede. El Evangelio hoy nos invita a tener fe en un Padre que todo lo puede, que sólo necesita nuestro amor para obrar en cada uno de nosotros.

Lectura

Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.»

El, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.»

Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.»

Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!». Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios!

Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: «Y ¿quién se podrá salvar?» Jesús, mirándolos fijamente, dice: «Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?
¿Qué me impide seguirlo?
¿Qué me facilitaría seguir al Señor?