Noviembre 23, 2022 Destacado

LECTIO DE LA SEMANA

Tiempo de Adviento

El tiempo de Adviento presenta un doble aspecto: por una parte, es tiempo de preparación a la solemnidad de la Navidad, en la cual se conmemora la primera “venida” del Hijo de Dios, y, por otra, con este recuerdo se dirige nuestra atención hacia la expectación  de la “segunda venida” de Cristo al final de los tiempos. Por esta doble razón se presenta el Adviento como el tiempo de la alegre esperanza.

También vemos el tiempo de Adviento como el tiempo de la preparación de la venida de Jesús a cada uno de nuestros corazones, el paso del Señor por nuestra vida. Por ello este tiempo nos invita a una actitud de fe,  vigilancia, hambre o pobreza espiritual  y de misión en el mundo.


Jueves 1 de diciembre

Motivación

Hoy el Evangelio nos llama a edificar nuestra vida sobre la roca que es Cristo, a escuchar Su Palabra y a ir descubriendo Su Voluntad para nuestra vida.

Lectura del Evangelio según San Mateo 7, 21.24-27

“No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”

“Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca:  cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.  Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.”

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio hoy?

¿Sobre qué estoy edificando mi vida? ¿Y la de mi familia?

¿Cómo puedo ir día a día cimentando mi vida sobre roca?


Viernes 2 de diciembre

Motivación

“¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!”, la lectura de hoy nos invita a confiar y a presentarle al Señor nuestras necesidades, a confiar en su acción salvadora  en nuestra vida.

Lectura del Evangelio según San Mateo 9, 27-31

Cuando Jesús se iba de allí, le siguieron dos ciegos gritando: “¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!”  Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús le dice: “¿Creéis que puedo hacer eso?”  Dícenle: “Sí, Señor.”  Entonces les tocó los ojos diciendo: “Hágase en vosotros según vuestra fe.”  Y se abrieron sus ojos.  Jesús les ordenó severamente: “¡Mirad que nadie lo sepa!!”  Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella comarca.

Preguntas

¿Qué buena noticia me entrega el evangelio de hoy?

¿Cómo puedo ver mejor la acción de Dios en mi vida?


Sábado 3 de diciembre

Motivación

El Evangelio de hoy nos anuncia que el reino de Dios está cerca, y se nos manifiesta en los milagros que puede hacer en cada uno de nosotros hoy, a abrimos a su acción.

Lectura del Evangelio según San Mateo 9, 35-10,1.5-8

“Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: “La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.”
“Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.”

“A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: “No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.”

Preguntas:

¿A qué me llama Evangelio hoy?

¿De qué dolencias le presento al Señor?

¿Cómo estoy anunciando el Reino?


Domingo 4 de diciembre

Motivación

Hoy en que celebramos el Segundo Domingo de Adviento, Juan el Bautista nos invita a prepararle el camino al Señor. A identificar y sacar los escollos que dificultan Su Venida, especialmente en este tiempo en que estamos tan llenos cosas que nos distraen día a día de lo principal: preparar la llegada del Señor.

Lectura del Evangelio según San Mateo 3,1-12

Por aquellos días se presenta Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: «Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos.»  Este es de quien habló el profeta Isaías cuando dice: Voz del que clama en el desierto:Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.

Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a su cintura, y su comida eran langostas y miel silvestre. Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. Pero viendo venir muchos fariseos y saduceos a su bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?  Dad, pues, fruto digno de conversión, y no creáis que basta con decir en vuestro interior: `Tenemos por padre a Abrahán’; porque os digo que puede Dios de estas piedras suscitar hijos a Abrahán.  Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego. Yo os bautizo con agua en señal de conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.  En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

Preguntas:

¿Cómo puedo ir preparándole el camino al Señor en mi corazón?

¿Cómo puedo facilitar Su Venida?

¿Cómo la estoy preparando hoy?


Lunes 5 de diciembre

Motivación

El Evangelio de hoy, como otros de este tiempo de Adviento, nos llama a tener fe en la acción del Señor en nuestra vida y de quien nos rodea. El paralítico pudo llegar hasta Jesús gracias a sus amigos, a su comunidad; es un llamado a ayudar a quienes nos rodean a llegar al Señor, a facilitar el encuentro con Él.

Lectura del Evangelio según San Lucas 5, 17-26

Un día que estaba enseñando, había sentados algunos fariseos y doctores de la ley que habían venido de todos los pueblos de Galilea y Judea, y de Jerusalén. El poder del Señor le hacía obrar curaciones. En esto, unos hombres trajeron en una camilla a un paralítico y trataban de introducirle, para ponerle delante de él. Pero no encontrando por dónde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas y le pusieron en medio, delante de Jesús. Viendo Jesús la fe que tenían, dijo: «Hombre, tus pecados te quedan perdonados.»

Los escribas y fariseos empezaron a pensar: «¿Quién es éste, que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?» Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: `Tus pecados te quedan perdonados’, o decir: `Levántate y anda’? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados -dijo al paralítico-: `A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’.»  Y al instante, levantándose delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa, glorificando a Dios. El asombro se apoderó de todos y glorificaban a Dios. Y llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto cosas increíbles.»

Preguntas:

¿A que me llama hoy el Señor?

¿De qué manera estoy ayudando a los que me rodean a llegar al Señor?

¿Cómo puedo imitar a los amigos del paralítico?


Martes 6 de diciembre

Motivación

El Evangelio de hoy nos invita a la confianza en el Buen Pastor, a confiar en su cuidado y a dejarnos encontrar por Él.

Lectura del Evangelio según San Mateo 18, 12-14

“¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?  Y si llega a encontrarla,  os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas.  De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

Preguntas:

¿Qué me ilumina hoy esta lectura?

Cuándo me pierdo, me confundo ¿Cuánta confianza tengo en la acogida del Señor?

¿Cómo podría ir aumentando en mí la confianza en Su amor?


Miércoles 7 de diciembre

Motivación

Hoy en Evangelio nos invita a acudir al Señor en momentos de angustia, de agobio a descansar en Él, a seguir su ejemplo.

Lectura del Evangelio según San Mateo 11, 28-30

“Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

Preguntas

¿Cómo me ilumina hoy esta lectura?

¿Dónde busco el alivio?, ¿Ayudo a dar alivio aquel que veo afligido y agobiado?

¿Cómo aprendo de la paciencia y humildad del Señor?


Jueves 8 de diciembre

Motivación

Hoy en que celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción de Santa María Virgen, el Evangelio nos invita seguir a María en su entrega, en su obediencia y aceptación de la voluntad del Padre en su vida, en las contradicciones diarias, en los momentos felices, en los dolorosos.

Lectura del Evangelio según San Lucas 1, 26-38

Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.  Y, entrando, le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.”  Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo.  El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús.  Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.”  María respondió al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?”  El ángel le respondió: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios.  Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque hay nada imposible para Dios.”  Dijo María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.”  Y el ángel, dejándola, se fue.

Preguntas

¿A qué me llama hoy el evangelio?

¿Cómo busco la voluntad de Dios para mi vida? ¿en el día a día?

¿Cómo podría estar más abierto a la voluntad de Dios?


Viernes 10 de diciembre

Motivación

Jesús nos llama a no dejarnos llevar por nuestros prejuicios, que nos dejan ver más que sólo que lo que queremos ver. A escuchar el mensaje de Jesús a través de su Palabra y de cada una de las personas que nos rodean.

Lectura del Evangelio según San Mateo 11, 16-19

“¿Pero, con quién compararé a esta generación?  Se parece a los chiquillos que, sentados en las plazas, se gritan unos a otros diciendo: ‘Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonado endechas, y no os habéis lamentado.’ “Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: ‘Demonio tiene’ Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.’  Y la sabiduría se ha acreditado por sus obras.”

Preguntas:

¿Cómo me ilumina hoy el Evangelio?

¿De qué manera está presente el amor, en mis opiniones hacia los demás?

¿Qué me necesito ir convirtiendo para ser más un reflejo de Jesús?


Sábado 10 de diciembre

Mt 17, 10-13

Motivación

Este tiempo de Adviento, es el tiempo propicio para abrir nuestros corazones para acoger a Jesucristo en nuestra vida, a convertir el corazón para su venida, a no confundirnos.

Lectura del Evangelio según San Mateo

Sus discípulos le preguntaron: “¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero?” Respondió él: “Ciertamente, Elías ha de venir a restaurarlo todo.  Os digo, sin embargo: Elías vino ya, pero no le reconocieron, sino que hicieron con él cuanto quisieron.  Así también el Hijo del hombre tendrá que padecer de parte de ellos.”  Entonces los discípulos entendieron que se refería a Juan el Bautista.

Preguntas:

¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?

¿Cómo estoy cultivando mi corazón para recibir a Jesús?

¿Cómo recibo a quienes me anuncian a Jesús?


Domingo 11 de diciembre

Mt 11, 2-11

Motivación

Hoy celebramos el tercer domingo de Adviento y en el Evangelio vemos que la actuación de Jesús dejó desconcertado al Bautista. Él esperaba otro Mesías.  Es un llamado a convertirnos a dejar que Jesús cambie nuestro corazón y transforme nuestra mirada.

Lectura del Evangelio según San Mateo

Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: «¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?»  Jesús les respondió: «Id y contad a Juan lo que oís y veis:  los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!»

Cuando éstos se marchaban, se puso Jesús a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? Mirad, los que visten con elegancia están en los palacios de los reyes.  Entonces ¿a qué salisteis? ¿A ver un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta.  Este es de quien está escrito:

He aquí que yo envío mi mensajero delante de ti, que preparará tu camino por delante de ti. «En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él.

Preguntas:

¿Qué me ilumina el Evangelio de hoy?

¿Eres tú el que ha de venir, o debo esperar a otro?

¿Qué me impide cambiar la mirada y ver la acción de Jesús hoy en mi vida?


Lunes 12 de diciembre

Lc.1,39-48

Hoy celebramos a Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América, y el Evangelio nos invita a creer en las Palabras de Dios como creyó María, a movernos como ella por el amor, el servicio, y también el deseo de compartir la alegría, el gozo la presencia de la encarnación del Hijo de Dios.

Lectura del Evangelio según San Lucas

“En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,”

Preguntas:

¿Qué buena noticia me trae hoy el Evangelio?

¿Por qué me puedo considerar “bienaventurado?

¿Cómo convertir mi agitado caminar cotidiano en la prisa de María Virgen?


Martes 13 de diciembre 

Mt 21, 28-32

Motivación:

El llamado del Evangelio de hoy es a estar atentos a la voluntad del Padre y a vivirla; a ir aprendiendo a amar más Su Voluntad que la nuestra.

Lectura del Evangelio según San Lucas

«Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: `Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.’  Y él respondió: `No quiero’, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: `Voy, Señor’, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» – «El primero»- le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.

Preguntas:

¿Qué me ilumina el evangelio de hoy?

¿Cómo recibo lo que el Señor me va mostrando?

¿Qué puedo hacer para realizar la voluntad del Padre en mi día a día?


Miércoles 14 de diciembre

Lc.7, 19-23

Motivación

“¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?” es la pregunta que nos invita a hacernos el Evangelio de hoy, faltando pocos días para la venida del Mesías, del Salvador a cada una de nuestras vidas.

Lectura del Evangelio según San Lucas

Los envió a decir al Señor: «¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?»  Aquellos hombres se acercaron a él y le dijeron: «Juan el Bautista nos ha enviado a decirte: ¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?»  En aquel momento curó a muchos de sus enfermedades y dolencias y de malos espíritus, y dio vista a muchos ciegos. Y les respondió: «Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva».

Preguntas:

¿Cómo me ilumina hoy esta lectura?

¿A quién espero esta Navidad?

¿Qué debilidades puedo mostrar a Jesús para que Él actúe?


Jueves 15 de diciembre

Lc.7, 24-30

Motivación

El Evangelio de hoy nos llama a ser como Juan, y preparar el camino al Señor. A preparar nuestro corazón y ayudar en la preparación de quiénes nos rodean para la venida de Jesús.

Lectura del Evangelio según San Lucas

Cuando los mensajeros de Juan se alejaron se puso a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento?  ¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? ¡No! Los que visten magníficamente y viven con molicie están en los palacios.  Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta.  De éste es de quien está escrito:

He aquí que envío mi mensajero delante de ti, que preparará por delante tu camino.

«Os digo: No hay, entre los nacidos de mujer, ninguno mayor que Juan; sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él.  Todo el pueblo que le escuchó, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, y se hicieron bautizar con el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar su bautismo, frustraron el plan de Dios sobre ellos.

Preguntas:

¿Cómo me llega esta lectura hoy?

¿Cómo comunico el mensaje de Jesús?

¿Cómo puedo hoy preparar su venida?


Viernes 16 de diciembre

Jn 5 33-36

Motivación

Hoy el Evangelio nos llama a enseñar con palabras y obras, como Juan Bautista y al igual que Jesús. Es una invitación a vivir nuestra vida y nuestra fe cada día y en todas las cosas

Lectura del Evangelio según San Lucas

“Vosotros mandasteis enviados donde Juan, y él dio testimonio de la verdad. No es que yo busque testimonio de un hombre, sino que digo esto para que os salvéis. Él era la lámpara que arde y alumbra y vosotros quisisteis recrearos una hora con su luz. Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.”

Preguntas

¿Qué me ilumina el Evangelio hoy?

¿Cómo vivir esta unión entre mis palabras y mi fe?


Sábado 17 de diciembre

Mt. 1, 1-17

Motivación

Hoy el Evangelio, nos puede parecer largo y sin mucho sentido pues nos habla de la Genealogía de Jesús, pero es una invitación a revisar de donde viene nuestra historia espiritual, a  recordar  cómo se nos ha transmitido la fe.

Lectura del Evangelio según San Lucas

Libro del origen de Jesucristo,

hijo de David, hijo de Abrahán:

Abrahán engendró a Isaac,

Isaac engendró a Jacob,

Jacob engendró a Judá y a sus hermanos,

Judá engrendró, de Tamar, a Fares y a Zara,

Fares engendró a Esrón,

Esrón engendró a Arán,

Arán engendró a Aminadab,

Aminadab engrendró a Naasón,

Naasón engendró a Salmón,

Salmón engendró, de Rajab, a Booz,

Booz engendró, de Rut, a Obed,

Obed engendró a Jesé,

Jesé engendró al rey David.

David engendró, de la mujer de Urías, a Salomón,

Salomón engendró a Roboán,

Roboán engendró a Abiá,

Abiá engendró a Asaf,

Asaf engendró a Josafat,

Josafat engendró a Jorán,

Jorán engendró a Ozías,

Ozías engendró a Joatán,

Joatán engendró a Acaz,

Acaz engendró a Ezequías,

Ezequías engendró a Manasés,

Manasés engendró a Amón,

Amón engendró a Josías,

Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos,

cuando la deportación a Babilonia.

Después de la deportación a Babilonia,

Jeconías engendró a Salatiel,

Salatiel engendró a Zorobabel,

Zorobabel engendró a Abiud,

Abiud engendró a Eliaquín,

Eliaquín engendró a Azor,

Azor engendró a Sadoc,

Sadoc engendró a Ajín,

Ajín engendró a Eliud,

Eliud engendró a Eleazar,

Eleazar engendró a Matán,

Matán engendró a Jacob,

y Jacob engendró a José, el esposo de María,

de la que nació Jesús, llamado Cristo.

Así que el total de las generaciones son: desde Abrahán hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

Preguntas:

¿Cómo recibí la fe? ¿De quienes la he recibido?

¿Quién me enseñó a rezar? ¿Quién me habló del amor del Padre?

¿Cómo se la estoy transmitiendo a mis hijos, a mi familia?


Domingo 18 de diciembre

Mt.1, 18-24

Motivación

Hoy en que celebramos el cuarto domingo de Adviento, el Evangelio nos invita, a poner nuestros proyectos en manos del Señor, a estar abiertos a que Él los cambie. A aprender de San José en la fe de ver la voluntad de Dios en su vida.

Lectura del Evangelio según San Lucas

El origen de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, que era justo, pero no quería infamarla, resolvió repudiarla en privado. Así lo tenía planeado, cuando el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros». Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.

Preguntas:

¿Cómo me ilumina hoy esta lectura?

¿Cómo podría ir abriendo mi corazón para cambiar mis planes, o mejor dicho dejarlos en manos del Señor?

¿Cómo ir cambiando mi mirada frente a los acontecimientos de mi vida?


Lunes 19 de diciembre

Lc 1, 5-25

Motivación

El Evangelio de hoy nos invita a descubrir las manifestaciones de Dios en nuestra vida, poner toda nuestra esperanza el Señor, que nos ama y actúa por el amor.  A Abrir nuestros corazones a que los tiempos del Señor que no son los nuestros.

Lectura del Evangelio según San Lucas

“Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros, tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra, he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido. Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad. Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.» Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad.» El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.» El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres.»”

Preguntas:

¿Qué buena noticia me trae el evangelio de hoy?

¿De qué maneras se me ha ido manifestando el Señor en mi vida?

¿De qué manera me abro a la voluntad de Dios para mi vida?


Martes 20 de diciembre

Lc.1, 26-38

Motivación

“Hágase en mí según tu palabra”, el evangelio llama hoy a buscar la voluntad Dios, sin temor a través de toda nuestra vida, a disponernos a tener el oído del corazón abierto para ir descubriendo la acción siempre amorosa de Dios en nuestras vidas.

Lectura

“Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa  de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue”.

Preguntas:

¿Cómo me ilumina hoy este Evangelio?

¿Cómo busco hacer Su Voluntad?  ¿cómo abrir el oído de mi corazón para descubrir en su Palabra la acción de Dios?

¿Cómo puedo seguir el ejemplo de María en mi vida?


Miércoles 21 de diciembre

Lc.1, 39-45

Motivación:

El evangelio hoy nos llama a estar dispuestos a estar abiertos a los demás; a seguir el ejemplo de María que, sabiendo que Isabel la necesitaba, “se puso en camino”, no se paralizó frente al anuncio del ángel, si no que partió a compartir las manifestaciones de Dios.

Lectura del Evangelio según San Lucas

“En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor?  Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.  ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!”

Preguntas:

¿Qué me dice hoy esta Palabra?

¿Qué cosas me impiden “ponerme en camino”?

¿Cómo está mi fe en que el Señor cumple Su Palabra?


Jueves 22 de diciembre

Lc.1, 46-56

Motivación:

Hoy María nos invita, con el Magníficat, a reconocer la grandeza del Señor, a ir viendo  las maravillas que realiza en cada uno de nosotros, a confiar en su misericordia y a reconocer  que en la medida que nos hacemos  “esclavos” del Señor, Él podrá realizar estas proezas en nosotros.

Lectura del Evangelio según San Lucas

Y dijo María:

«Alaba mi alma la grandeza del Señor

y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador

porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava,

por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,

porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre

y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.

Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero.

Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.

A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías.

Acogió a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

-como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.»

María se quedó con ella unos tres meses, y luego se volvió a su casa.

Preguntas:

¿Qué me ilumina hoy esta lectura?

¿Cómo está mi alabanza al Señor?

¿Qué maravillas ha realizado el Señor en mí durante este año?

¿Cómo está mi confianza en su misericordia?


Viernes 23 de diciembre 

Lc.1, 57-66

Motivación

“…la mano del Señor estaba con él”, como esta con cada uno de nosotros desde el momento en que Dios somos sus hijos. Juan nace con una misión muy clara, adelantar el camino a Jesús, para darnos la posibilidad de conocerlo y escuchar Su Palabra.

Lectura del Evangelio según San Lucas

Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Al octavo día fueron a circuncidar al niño y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan.» Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre.» Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciéndose: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.

Preguntas:

¿Qué me ilumina esta lectura?

¿Cómo estoy viviendo la vocación a la que Dios me ha llamado?

¿Cómo ayudo en la vocación que Dios le ha dado a cada uno de mis hijos, a cada uno de los que me rodean?


Tiempo de Navidad

Desde las primeras Vísperas de hoy, 24 de diciembre hasta el Domingo después de Epifanía, es decir cuando celebramos el Bautismo de Jesús, celebramos el Tiempo Navidad. En este tiempo celebramos a Dios que ha entrado en la Humanidad y así se nos manifiesta: su nacimiento histórico es el signo de nuestro renacer a la vida divina, pues Cristo se ha encarnado históricamente para hacernos nacer de nuevo.


Sábado 24 de diciembre

Lc. 1,67-79

Motivación

Zacarías nos invita a llenarnos de alegría porque el Señor nos visita y nos trae la liberación, nuestra salvación. Nos llama a servirle sin temor, confiados en su protección y ayuda.

Lectura del Evangelio según San Lucas

Zacarías, su padre, quedó lleno de Espíritu Santo y profetizó diciendo:

«Bendito el Señor Dios de Israel

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

y nos ha suscitado una fuerza salvadora

en la casa de David, su siervo,

como había prometido desde antiguo,

por boca de sus santos profetas,

que nos salvaría de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian

teniendo misericordia con nuestros padres

y recordando su santa alianza

el juramento que juró

a Abrahán nuestro padre,

de concedernos que, libres de manos enemigas,

podamos servirle sin temor

en santidad y justicia

en su presencia todos nuestros días.

Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo,

pues irás delante del Señor

para preparar sus caminos

y dar a su pueblo el conocimiento de la salvación

mediante el perdón de sus pecados,

por las entrañas de misericordia de nuestro Dios,

que harán que nos visite una Luz de lo alto,

a fin de iluminar a los que habitan

en tinieblas y sombras de muerte

y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»

Preguntas

¿Qué me ilumina hoy este Evangelio?

¿Cuánto bendigo al Señor?

¿De qué quiero ser salvado?

¿Cómo estoy preparando el camino del Señor en mi familia, entre los que me rodean?


Domingo 25 de diciembre

Lc.2, 1-14

Motivación

El Evangelio de la noche de Navidad nos invita a abrir nuestro corazón, a recibir a Jesús que quiere nacer, a acogerlo junto a nuestra familia. ¡El que viene es nuestro Salvador! Nos llama a no dejarnos llevar por tantas cosas que hay que hacer, comidas, regalos, fiestas que muchas veces dejan en segundo lugar al verdadero festejado

Lectura

Por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Mientras estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue.

Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el ángel del Señor, la gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:  os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo:

«Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»

Preguntas

¿Qué me anuncia hoy el Evangelio?

¿Cómo está el pesebre de mi corazón? ¿Cómo lo he preparado?

¿Cómo animo, al igual que los pastores, a dejarlo todo por adorar al Niño?

¿De qué me bien a salvar hoy el Señor?


Lunes 26 de diciembre

Mt 10,17-22

Hoy día en la Iglesia celebramos a san Esteban, el primer mártir, por eso los evangelios de Navidad se interrumpen y el de hoy nos llama a dar la vida día a día por el Señor, a dar testimonio de su Palabra.

Lectura

“Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. «Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que

persevere hasta el fin, ése se salvará.”

Preguntas

¿Qué me ilumina esta Palabra hoy?

¿Cómo estoy dando testimonio de la Palabra de Dios?

¿Cómo puedo ir siendo cada vez más un instrumento de Dios?


Martes 27 de diciembre

Jn. 20, 1-8

Motivación:

Hoy celebramos a san Juan Evangelista, quien se sentía profundamente amado por Jesús, y nos invita a cada uno de nosotros a sentir ese amor, ese amor del que “da su vida por sus amigos” (Jn.15, 13). Va junto a Pedro al sepulcro, y comprueban lo que no habían comprendido: ¡que Jesús había resucitado! Y nosotros con Él

Lectura

El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. “Echa a correr y llega a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.»

Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio los lienzos en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve los lienzos en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a los lienzos, sino plegado en un lugar aparte.  Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó.

Preguntas

¿Qué me ilumina hoy de esta lectura?

¿Cómo siento el amor de Dios en mi vida?

¿Cómo puedo ir sintiendo cada vez más el amor de Jesús?


Miércoles 28 de diciembre

Mt 2, 13-18

Motivación:

Hoy en que celebramos a los Santos Inocentes, el Evangelio de hoy nos invita a confiar en que el Padre cuida a cada uno de sus hijos, como cuidó a Jesús para que pudiera cumplir la misión a la cual Él lo había destinado. Nos llama a tener confianza y a estar abiertos a los signos y mensajes que Él nos va mostrando a través de Su Palabra y de las personas que nos rodean.

Lectura

Cuando ellos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estáte allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»  Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta:

De Egipto llamé a mi hijo.

Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías:

Un clamor se ha oído en Ramá,

mucho llanto y lamento:

es Raquel que llora a sus hijos,

y no quiere consolarse,

porque ya no existen.

Preguntas

¿cómo me ilumina hoy esta Palabra?

¿Cómo siento el cuidado de Dios en mi vida?

¿De qué manera le pido que me cuide y que cuide a los que están cerca de mío?


Jueves 29 de diciembre

Lc.2, 22-35

Motivación

Simeón nos invita a reconocer en Jesús a nuestro Salvador, del único que podemos esperar la salvación en cada acontecimiento de nuestra vida diaria, en cada contrariedad, dolor; quién nos puede levantar de nuestras caídas y iluminar cada momento de nuestra vida con su luz.

Lectura

Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones*, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra,

dejar que tu siervo se vaya en paz;

porque han visto mis ojos tu salvación,

la que has preparado a la vista de todos los pueblos,

luz para iluminar a las gentes

y gloria de tu pueblo Israel.»

Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción – ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! – a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

Preguntas:

¿Qué me dice hoy a mí esta lectura?

¿Cómo “veo” a Jesús en mi vida diaria?


Viernes 30 de diciembre

Mt.2, 13-15. 19-23

Motivación:

Hoy celebramos la fiesta de la Sagrada Familia y el Evangelio nos invita a ir construyendo nuestra vida familiar a la luz de la familia formada por Jesús, María y José, quienes no estuvieron libres de problemas, cambios de planes, contradicciones.  Nos invita a poner nuestra confianza en el Señor, a estar abiertos a que el Señor cambie muchas veces nuestros proyectos, que ilumine todas nuestras situaciones.

Lectura

Cuando ellos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estáte allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»  Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta:

De Egipto llamé a mi hijo.

Muerto Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño.»  Él se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel.  Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y, avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea, y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese lo dicho por los profetas: Será llamado Nazoreo.

Preguntas

¿Qué me ilumina hoy esta lectura?

¿Cuál es mi disposición a que el Señor esté presente en los proyectos familiares? ¿Cómo acepto los cambios que me presenta el Señor como familia?

¿Cómo puedo poner a mi familia en manos del Señor?


Sábado 31 de diciembre 

Jn.1, 1-18

Motivación

“Y la Palabra se hizo carne y puso su Morada entre nosotros”, con estas palabras.  El evangelio de hoy nos llama hacer carne la Palabra de Dios en cada uno de nosotros, a reconocer en esa Palabra la luz verdadera que ilumina nuestra vida. Nos invita a ser sus testigos, a anunciarla, a preparar su camino entre quienes nos rodean.

Lectura

Lo que se hizo en ella era la vida

y la vida era la luz de los hombres,

y la luz brilla en las tinieblas,

y las tinieblas no la vencieron.

Hubo un hombre, enviado por Dios:

se llamaba Juan.

Éste vino para un testimonio,

para dar testimonio de la luz,

para que todos creyeran por él.

No era él la luz,

sino quien debía dar testimonio de la luz.

La Palabra era la luz verdadera

que ilumina a todo hombre,

viniendo a este mundo.

En el mundo estaba,

y el mundo fue hecho por ella,

y el mundo no la conoció.

Vino a los suyos,

y los suyos no la recibieron.

Pero a todos los que la recibieron

les dio poder de hacerse hijos de Dios,

a los que creen en su nombre;

los cuales no nacieron de sangre,

ni de deseo de carne,

ni de deseo de hombre

sino que nacieron de Dios.

Y la Palabra se hizo carne,

y puso su Morada entre nosotros,

y hemos contemplado su gloria,

gloria que recibe del Padre como Unigénito,

lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y clama:

«Este era del que yo dije:

El que viene detrás de mí

se ha puesto delante de mí,

porque existía antes que yo.»

Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia.

Porque la Ley fue dada por medio de Moisés;

la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.

A Dios nadie le ha visto jamás:

el Hijo Unigénito,

que está en el seno del Padre,

él lo ha contado.

Preguntas

¿Qué me ilumina hoy esta Palabra?

¿Cómo reconozco en mi vida la Palabra de Dios?

¿Cómo es mi testimonio?

¿Cómo puedo ir haciendo “morada” en mi la Palabra de Dios?

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