Con el lema: “¿No os acordáis de lo pasado, ni caéis en la cuenta de lo antiguo? Pues bien, he aquí que yo lo renuevo: ya está en marcha, ¿no lo reconocéis?” (Is 43, 18 – 19ª) se celebró los 25 años de la presencia estable de la Comunidad Manquehuina en San José de Mallín Grande. El centro de la celebración fue una misa presidida por el obispo Luis Infanti de la Mora osm. Se contó con la presencia de vecinos de Guadal y Mallín Grande, del fundador José Manuel Eguiguren, la familia Cosmelli representada por Luz, oblatos de San José y Santiago, incluida la familia Grohnert Searle completa, doce promesadas mujeres que estaban de retiro en la Casa San Agustín y los cuatro jóvenes que están en la experiencia de este semestre. José Antonio Navarro, uno de los fundadores, comparte: “Se inició la Eucaristía con una introducción de Manuel José, que explicó quiénes estábamos presentes, partiendo por el obispo Luis, a quién agradeció todo el apoyo que nos ha dado desde el principio. Explicó el lema que nos lleva a tener una memoria agradecida de estos 25 años, a reconocer la acción del Señor hoy en medio nuestro y a vivir el mañana con un corazón esperanzado y abierto a la acción del Espíritu Santo. Monseñor Luis, en su homilía, agradeció la ‘gloriosa’ presencia del Movimiento Apostólico Manquehue en Aysén, y destacó la presencia de su fundador, a quien entregó un recuerdo por parte de toda la Iglesia de la región. Al final de la misa, José Manuel, como fundador del Movimiento, hizo una acción de gracias.
Luego de la Eucaristía hubo un alegre encuentro entre todos los asistentes, con conversación, música y juegos, acompañados por comida y bebidas preparadas cariñosamente por la Comunidad de San José.
Somos muchos los que hemos tenido una experiencia de encuentro con Cristo en San José. Unámonos a la acción de gracias al Señor por la historia que ha hecho con nosotros en la Patagonia, por la Palabra, la oración comunitaria y personal, y por la vida comunitaria en lo cotidiano que hemos vivido en el sur. Recemos por los que hoy están allá al servicio de todos los que vamos desde Santiago y al servicio de la comunidad local. Recemos para que perseveren en el anuncio de Cristo que llevan a cabo, que nos ayuda a experimentar lo que dice san Pablo: “el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo” (2Co 5, 17). Recemos para que la Comunidad en San José se abra y sea dócil a la acción del Espíritu Santo, “pues es Dios quien, por su benevolencia, realiza en ellos el querer y el obrar” (cf Flp 2, 13)”.