Septiembre 21, 2026 Noticias

Vísperas Generales

LA PATRIA CELESTIAL

El lunes 7 de septiembre se celebraron las Vísperas Generales, que estuvieron centradas en las fiestas Patrias, la Patria celestial y en nuestra Reina y Patrona, la Virgen del Carmen.

COMUNIDAD DE SAN BENITO

Daniel Hurtado (B09), encargado de Tutoría, recordó la devoción de Nuestra Señora del Carmen en la historia de Chile, especialmente desde la Independencia; cuando fue nombrada Patrona y protectora de las tropas y cómo hace 100 años fue coronada Reina y Patrona de Chile, “que tuvo un significado tanto religioso como nacional: expresa la confianza del pueblo chileno en la protección de la Virgen y la unión espiritual del país bajo su amparo”. Invitó a preguntarse “¿Qué significa para cada uno de nosotros la pertenencia a esta patria chilena? ¿Qué es para mí la patria? ¿Cómo me influye todo esto en mi vida cotidiana?”

Recordó que “ser peregrinos de la patria celestial fortalece e ilumina nuestra manera de ser chilenos. Un cristiano que confía en Dios, que busca amarlo sobre todas las cosas y que quiere amar al prójimo como a si mismo tiene, a mi modo de ver, los mejores motivos para amar a su nación. Inspirados en el sentido benedictino de escuela del servicio divino, podemos plantearnos que estamos aquí por la Providencia del Señor y que éste es el lugar que nos regala para aprender a convivir con nuestras familias, a cultivar nuestras amistades, a cuidar nuestro entorno, a acoger al inmigrante, a ayudar a los más necesitados, a desarrollar proyectos que aporten al bien común, a encontrar nuestra vocación, y, en fin, encontrarnos con Él. Es en este Chile en el que podemos caminar hacia la patria celestial. Y, es más, éste es el Chile por el que podemos trabajar para que cada día sea más parecido a, como dice nuestro himno patrio, una “copia feliz del Edén”.

COMUNIDAD DE SAN LORENZO

Patrick Blumer, encargado de la Comunidad Manquehuina de San Lorenzo, nos cuenta: “volvimos a vivir lo que ha llegado a ser una hermosa tradición: para marcar el mes de la Patria, dentro de la Liturgia tuvimos la imposición del Escapulario de la Virgen del Carmen a los alumnos y alumnas de 6° básico, entregados por los padres, madres y familiares de los propios alumnos”.

Patricia Jara, rectora, expresó: “Llevar el escapulario significa también aceptar una invitación: aprender a vivir como María vivió. Significa aprender de ella a decirle sí a Dios. Significa confiar en Él cuando las cosas no resultan como esperamos. Significa tener un corazón disponible para los demás. Significa servir con generosidad, especialmente a quienes más lo necesitan. Significa buscar a Jesús en la oración y procurar que nuestra manera de relacionarnos con los demás sea coherente con el Evangelio. De este modo, el escapulario se convierte en un signo externo de una disposición interior. Lo importante no es simplemente llevarlo colgado al cuello, sino recordar aquello que representa y procurar que ese signo vaya acompañado por una vida que se parezca cada día un poco más a la de María. Hay algo particularmente significativo en que sean sus padres quienes hoy les entreguen el escapulario. La fe no se transmite solamente a través de palabras. Se transmite también a través de gestos, de tradiciones, de testimonios y de personas que nos muestran con su propia vida que vale la pena confiar en Dios. Hoy los padres ponen este signo en las manos de sus hijos como una manera de decirles: ‘Queremos acompañarte en tu camino de fe’.

También asistieron cuatro camareras de la Virgen del Carmen, que vinieron especialmente para compartir este momento tan significativo para la Comunidad de San Lorenzo.

COMUNIDAD DE SAN ANSELMO

Pablo Rosenbaun (A11) invitó a la alegría, “tantas cosas por las que estamos alegres este mes… en el tiempo, en los días que se alargan, en la luz, en las flores, en el verde de los cerros y en ese aire de primavera que empieza a correr”…” Reconocer nuestra historia es comprender que somos herederos de una patria viva y que cada generación, incluida la nuestra, tiene la hermosa tarea de aportar su propio grano de arena a este construir común”… ”Alegrarnos por la patria es, en primer lugar, dar gracias por el hogar que nos cobija, por los que nos aman, por los amigos que caminan a nuestro lado y por quienes, día a día, nos enseñan a seguir creciendo. Nos alegramos también por nuestra cultura, por nuestra fe”. “San Benito nos muestra que en lo que somos capaces de captar con nuestros sentidos hay algo más: en los utensilios y bienes del monasterio hay vasos sagrados del altar, detrás de un forastero visitante en tu casa está Cristo mismo, que en la palabra que estás escuchando con el oído hay otra que se escucha con el oído de tu corazón. Detrás de esta forma de mirar la realidad está la idea de que las cosas cotidianas nunca son simplemente cotidianas. El trabajo puede ser oración, la mesa puede ser comunión, la casa puede convertirse en lugar de encuentro con Dios y la creación puede conducirnos hacia el Creador.” Invitó a hacer lo mismo con nuestra patria: “Podemos mirar Chile y descubrir algo más. Podemos mirar nuestra geografía y descubrir la Creación recibida como un regalo; podemos mirar nuestra historia, tanto nacional como personal, y descubrir una historia que, con sus momentos buenos y malos, también está bajo la mirada y el cuidado de Dios; podemos mirar nuestras familias y descubrir en ellas un don que hemos recibido y una pequeña imagen del amor que Dios nos tiene. La fe, entonces, puede transfigurar nuestra manera de mirar nuestra patria”.