Agosto 24, 2026 Jovenes Manquehue Noticias

Retiro Jóvenes Manquehue Mujeres

HABÍA EN MI CORAZÓN ALGO ASÍ COMO FUEGO ARDIENTE” (Jr 20, 9)

Bajo este lema se realizó, en la Casa de Espiritualidad Santa Teresa de los Andes, Auco, el retiro de JJM mujeres, buscando volver a la Palabra, gozar la Liturgia de las Horas al ritmo del coro de los ángeles y celebrar la fe. El himno “Alza la mirada”, de la visita del papa León a España, marcó mucho el retiro.

Fue realmente un gozar la fe desde un grupo de mujeres que tienen ‘Sed de lo infinito’. Comparten su testimonio:

Florencia Hüe (B24): “Para mí, fueron días de profunda comunidad y paz, donde pude ver muy reflejadamente a Dios en la comunidad que se formó: en instancias como el Oficio Divino, la Adoración al Santísimo, las personas que estábamos ahí y los testimonios. Fue un espacio de encuentro y reflexión, en donde pude volver a Dios. Pude detenerme, salir un poco de la rutina y abrirme a escuchar lo que Dios quería decirme. Me quedo con las ganas de seguir buscando estos espacios de encuentro con Él y con los demás”.

Constanza Azúa (L22): “Este retiro fue para mí un encuentro no sólo con Dios, sino también con una comunidad que reza, comparte y busca mantener vivo un mismo fuego. Viví este encuentro a través de las lecturas, las conversaciones, la música y guitarreos, que hicieron que la fe se viviera de una manera muy cercana y alegre.

Me quedo, especialmente, con la certeza de que hay un fuego dentro de mí que no siempre sé explicar, pero que siento profundamente y que me guía hacia donde Dios me invita a estar. Este fin de semana sentí nuevamente su invitación a reconocerme como hija suya y a confiar en ese fuego, y, como dice san Alberto Hurtado, este es un fuego que enciende a otros. Por eso, espero que cada vez sean más los jóvenes que se acerquen, que se lancen al vacío y se incendien de fe y gozo. Me quedo con la frase de san Agustín que dice: “Exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti”.

Laura Bordagorry (A24): “Se me dio la oportunidad de ir a este retiro y la verdad es que valió 100% la pena. Pude desconectarme de la rutina por un fin de semana y encontrarme personalmente con Dios. Se formó una comunidad muy bacán, y pude profundizar mucho en mi encuentro personal con Cristo. Volví muy feliz, llena de corazón y me hizo plenamente consciente de que soy hija amada de Dios”.

 

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