Este lunes 1 comenzamos este mes de septiembre con la celebración de las Vísperas Generales en las comunidades manquehuinas de Santiago.
En la Comunidad de San Benito, Juan José Melero (B02), oblato, reflexionó sobre septiembre, el Mes de la Biblia, invitando a preguntarse: “¿qué nos va a decir Dios en septiembre? ¿qué te va a decir Dios? ¡No lo sé! ¿Cómo voy a saberlo? Sólo Él sabe lo que te quiere y te va a decir. Te invito a asumir con humildad que no sabemos lo que nos quiere decir, a simplificar y avivar la escucha, saca tus teorías, tus dudas, tus complejidades, y ábrete. Lo importante es que “Dios habla, y punto”. ¿Qué más necesitas saber? Dios mismo te quiere hablar, prepárate para ir a su encuentro”. A “ofrecerle a Dios su vida y pedirle que le hable, que su Palabra lo llene de Vida Eterna, lo arranque de la muerte, le muestre que es un hijo infinitamente amado de Dios. ¡Este es el mes, este es el momento, Dios quiere hablarte ahora, ¡no el próximo año! ¿Cómo vas a escucharlo? ¿Cómo vas a abrir la Biblia y hacer lectio? ¿Cómo vas a cantar los salmos? ¿Cómo vas a ir a misa? ¿Sólo por cumplir, con indiferencia, con la cabeza en otro lado? ¿Por qué no vas lleno de esperanza, con el corazón abierto, anhelante, enfocado, con sed de Dios, como si se jugara tu vida en cada palabra que vas a leer o escuchar?”.
En la Comunidad de San Lorenzo existe la tradición de entregar el escapulario de la Virgen del Carmen a los sextos básicos en las Vísperas Generales de septiembre. Así, fueron invitados todos los sextos con sus familias, y a cada niño un miembro de su familia le impuso el escapulario. Luego los mismos apoderados se hicieron cargo del ágape dieciochero, y hubo una presentación de baile y música realizada por la Agrupación Folclórica de San Lorenzo, a cargo de Moisés Chaparro y Cecilia Pantoja.
Alejandro Grohnert (B99), oblato, habló sobre la historia y significado de la devoción a la Virgen del Carmen en Chile. Partiendo con el origen de los Carmelitas en el Monte Carmelo y la entrega del escapulario como signo de protección, y cómo esta espiritualidad llega a América y a Chile. Describió el crecimiento de la devoción popular durante la Colonia, su rol central en la Independencia como Patrona y Generala de los ejércitos patriotas, y el reconocimiento oficial por parte de la Iglesia al declararla Patrona y Reina de Chile. Además, destacó su vínculo con Santa Teresa de los Andes y el simbolismo de la estrella en la bandera nacional, mostrando cómo la Virgen del Carmen se ha convertido en el corazón espiritual de la patria.
En la Comunidad de San Anselmo, Roberto Quiroga S. (A08) describió el surgimiento de la devoción a la Virgen del Carmen en el monte Carmelo hasta llegar a ser patrona y reina de Chile. Invitó a “ confiar en ella todos nuestros anhelos y deseos más profundos, todas nuestras sequías más secas, porque ella, nubecilla del Carmelo, nos trae la abundancia de la lluvia. Los quiero invitar a volver a creer que ella y sólo ella es la que nos entrega todo lo que buscamos y necesitamos: a Cristo, al Hijo Unigénito de Dios, que viene a sanar nuestros corazones y a enjugar todas las lágrimas de nuestros ojos. Viene a escribir una historia perfecta en nuestra vida, a lavar con sus aguas abundantes nuestros pecados más grandes. Que nada nos detenga, que nadie nos prohíba rendirle homenaje. Que, como Elías, y al igual que los ermitaños del Monte Carmelo y los devotos a través de los siglos, podamos renovar hoy nuestra fe en nuestra Madre que intercede por nosotros siempre”. Terminó con el siguiente verso:
Nubecita del Carmelo
que vienes con la abundancia
hoy dirijo mi alabanza
hasta tu trono del cielo.
Aboga por este suelo
que vive tanto quebranto.
Lleva a Jesús este canto
en tu bandeja de plata.
Pedimos por nuestra Patria
que la envuelvas con tu manto.