La comunidad de San Anselmo se reunió en las primeras Vísperas Generales de este año, teniendo muy presente la pascua del alumno del CSA, Pedro Claverie Montero, e hijo de una profesora, la celebración de santa Francisca Romana, patrona del Movimiento, y este tiempo de Cuaresma.
Cristóbal Valdés reflexionó sobre cómo vivir este camino de Cuaresma hacia la celebración de la Pascua, la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, centro de nuestra fe, y en cómo la pascua de Pedro Claverie es “un golpe que nos empuja casi violentamente a la Cuaresma. Por la conciencia de la transitoriedad de todo, todo es efímero, llevamos la vida, no sólo la vida espiritual o el evangelio, sino incluso la vida física, en recipientes de barro”. “Y quizás, especialmente por la mezcla incomprensible de una tristeza total y una luz deslumbrante que asoma desde lo hondo. El día del funeral no hubiera querido estar en ninguna otra parte. Me siento vivo, dolorosamente vivo, pero vivo”.
Nos ayudó a reflexionar en cómo prepararnos para la Pascua, caminando en ayuno, oración y limosna.
Finalizó invitándonos a seguir a santa Francisca Romana, quien es el reflejo del llamado universal a la santidad, a la “unión con Cristo, la entrega de nuestras vidas, no anteponiendo nada al amor de Cristo”.