Desde la Hospedería Pamela Saavedra, directora, comparte: ”Las huéspedes participaron el día Jueves Santo en la misa del Lavatorio de pies, donde se sintieron parte, dentro de una comunidad, donde pudieron rezar, cantar, participar y compartir. El gesto del lavado de pies las tocó profundamente.
El Viernes Santo, en la mañana, tuvieron una actividad con la Ruta de Scout que las preparó para el Vía Crucis. En la tarde fuimos a San Lorenzo para participar del Vía Crucis, donde caminaron junto a la comunidad, conversamos y cada una pudo reconocer su propia cruz. Fue un momento muy emotivo y lleno de gratitud. Además, cuatro de ellas participaron en la adoración de la Cruz, que fue de las experiencias que más las impactó y les llenó el espíritu.
El Sábado Santo en la noche estuvieron acompañadas por dos familias de San Benito, familia Curbelo Algorta y Astoreca Isla, con quienes compartieron la cena y celebraron, en comunidad, la esperanza de la Resurrección.
El lunes, al desayuno, fue un buen momento para reflexionar lo vivido y compartir lo que había sido participar de las diferentes actividades en comunidad. Lo más significativo fue cómo se sintieron, cómo lo vivieron y donde se sintieron acogidas para rezar, cantar y compartir con las diferentes comunidades de los colegios. Para muchas fue una experiencia de esperanza, donde volvieron a sentirse queridas y acompañadas”.