Octubre 26, 2026 Noticias

Taller de Formación III San Anselmo

“VAMOS PUES, A INSTITUIR UNA ESCUELA DEL SERVICIO DIVINO” (RB P 45)

El jueves 15 de octubre se realizó el tercer Taller de Formación para las Encargadas de grupos de lectio.

Carmen Gloria Prado, jefa de Rama SA, nos cuenta: “Durante este año, desde la jornada de inicio hemos estado reflexionando en torno a la figura de un encargado de grupo como abad-tutor y pastor, en su misión de acompañar a los integrantes de su grupo a reconocer a Cristo vivo en sus vidas, encontrándose con Él en la lectio divina. Todo esto en el contexto de una vida comunitaria según la RB, que se desarrolla dentro de una Escuela del Servicio Divino. Esta vez quisimos que las EG pudieran concretizar en su misión por medio de algunas situaciones (hipotéticas) que se dan en los GL y que, en sus reflexiones, éstas se vieran iluminadas por aspectos de la figura del abad según RB y el ser tutor”.

Frente a las preguntas ¿Qué te llevaste del taller? ¿Qué te llamó la atención del testimonio de Antonia Labbé (A19)?

Marysabel Guevara, encargada de la Comunidad Santa Faustina Kowalska, responde: “Siempre hay que volver a Dios en todo lo que hagamos, el centro es Dios y con eso tenemos el camino claro y sumamente iluminado por el Espíritu Santo. Y muchas veces perdemos ese foco. Por tanto, como encargada, me sentí llamada a pensar en qué me hace volver a Dios para llevarlo a mi comunidad. Incluso, al día siguiente tuve adoración y pedí a Dios más discernimiento de saber si realmente estoy o no poniéndolo en el centro de todo”.

Macarena Santa María, de la Comunidad San Expedito: “Me gustó mucho poder compartir con otras encargadas de comunidad, escuchar sus experiencias y aprender de ellas”.

Catalina Correa, de la Comunidad San Pío: “¡Percibir cómo el Señor va actuando en cada comunidad es un regalo, y tener una comunidad para apoyarnos para vivir el cristianismo… Nos necesitamos y la Palabra es una luz enorme en este proceso”.

Patricia Brieba, de la Comunidad San Agustín: “La importancia de conocer a las personas de mi comunidad, de acompañarlas y acogerlas como son. De la Tuni me encantó como, en los momentos difíciles de su vida, su comunidad la apoyó, y cómo todo lo que ella entregó, al final se le devuelve.”.

Claudia Quinteros, de la Comunidad Juliana de Norwich: “Me quedo con la singularidad del rol de encargada: todas tenemos el mismo afán pero diferentes realidades, dificultades y visiones, con la importancia del consejo, de la oración personal y de que las encargadas estemos en constante formación y crecimiento en nuestro camino de Fe. El testimonio de la Tuni me hizo ver que siempre Dios actúa para bien de quienes lo buscan, y que el camino de llevar una comunidad nunca depende sólo de la encargada y siempre del Espíritu. Lo nuclear de la misión es irradiar el amor de Dios por cada una de quienes forman una comunidad”.