Lc 11, 29-32
Motivación
Hoy el Evangelio nos llama la conversión, a amar al Señor y seguirlo, sin esperar signos extraordinarios.
Lectura
Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Qué signos pido al Señor para para creerle?
¿Qué estoy haciendo hoy para hacer crecer mi fe?
Lc 11, 37-41
Motivación
Hoy Jesús nos invita a mirar hacia nuestro interior confiando en Su amor, a no quedarme en el cumplimiento solamente , sino mirar a quienes nos rodean con ese amor.
Lectura
Mientras hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros».
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Cómo estoy “cumpliendo”?
¿Cómo puedo hacer para dejar que el Señor convierta mi corazón?
Lc 11, 42-46
Motivación
Hoy el Evangelio nos hace una invitación a cambiar nuestra mirada, a hacer vida el amor de Dios en cada momento de nuestra vida.
Lectura
¡Pobres de vosotros, fariseos! Damos al Templo la décima parte del todo, sin olvidar la menta, la ruda y las demás hierbas, pero descuidando la justicia y el amor de Dios. Esto es lo que hay que practicar, sin querer volver a hacerlo. Pobres fariseos, que gustan ocupar el primer lugar en las sinagogas y ser saludados en las plazas! ¡Pobres de vosotros!, porque son como estos sepulcros que sólo se notan: uno no cuenta cuando los pisa.»
.Un maestro de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: «Maestro, hablar así también nos ofende».
Pero él les dijo: «¡Pobres de ustedes también, maestros de la Ley, porque imponen a otros cargas insoportables, y sólo tenemos que mover un dedo para ayudarlos!
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Cómo está mi mirada hacia los demás?
¿Cómo miro mis propias debilidades?
Lc 11, 47-54
Motivación
Hoy Jesús nos invita a revisar cómo estamos acogiendo a quienes nos anuncian la Palabra de Dios; a abrir el oído del corazón y escuchar.
Lectura
¡Pobres de ustedes que construyeron monumentos a los profetas! ¿A quién matamos los sacerdotes de ustedes? Entonces, ustedes pueden, necesitamos reconocer lo que hicieron sus sacerdotes, pero continuar con ello: ellos se han ido de los profetas, y ahora ustedes pueden construir. La Sabiduría de Dios también dice: Van a enviar profetas y apóstoles, pero esta gente matará o perseguirá a varios de ellos. Por lo tanto, a esta generación se le pedirán cuentas de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel, hasta la de Zacarías, quien fue asesinado entre el altar y el Santuario. Sí, os lo aseguro: la generación actual es la que tendrá que responder. ¡Pobres ustedes, maestros de la Ley, que cogieron la llave del conocimiento! Nosotros no entraremos y cerrarán la puerta a los que entren.
Cuando salió de allí, los maestros de la Ley y los fariseos comenzaron a acosarlo con mucha dureza. Le pidió su opinión sobre muchas cosas y encontró maneras de sorprenderlo con algunas de sus respuestas.
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Cómo he recibido en mi corazón a quienes anuncian la Palabra?
¿De qué manera estoy anunciando al Señor?
¿Cómo abro mi corazón a la escucha de la Palabra de Jesús?
Lc 12, 8-12
Motivación
El Evangelio hoy nos llama a confiar en el poder y el amor de Dios que nos sostiene, y que nos dará las palabras necesarias para compartir la Buena Noticia.
Lectura
«Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios. Pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. «A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.
«Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir.»
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Cómo estoy compartiendo la Buena Noticia?
¿Cómo aumentar mi confianza en la acción del Espíritu Santo?
Mt 22, 15-21
Motivación
Hoy Jesús nos invita a ordenar nuestras prioridades: lo central de nuestra vocación de bautizados es compartir el Reino de Dios y Su Palabra, como también a poner nuestra confianza y nuestra fidelidad en el Señor.
Lectura
Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: “Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues qué te parece ¿es lícito pagar tributo al César o no?” Más Jesús, conociendo su malicia, dijo: “Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo.” Ellos le presentaron un denario. Y les dice: “De quién es esta imagen y la inscripción?” Dícenle: “Del César.” Entonces les dice: “Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios”.
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Cuál es la relación que tengo entre mi vida de fe y el resto de mi vida?
¿Cómo podría vivir cada vez más en fe todas las circunstancias de mi vida?
Lc 12, 13-21
Motivación
El Evangelio de hoy nos llama a; a revisar dónde estamos poniendo nuestras seguridades, nuestros tesoros.
Lectura
Uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.» .El le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?» Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.»
Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: “¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?” Y dijo: “Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea.”
Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste ¿para quién serán?” Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios.»
Preguntas
¿Qué me anuncia el Evangelio hoy?
¿Dónde tengo puesto mis seguridades?
¿Cómo está mi confianza en la acción del Señor en mi vida?