La Comunidad Santa María, de San Anselmo, fue a la Hospedería hace algunos días, compartiendo con las huéspedes y realizando una sesión de peluquería.
Natalia Serrano: “Lo primero que nos llamó la atención fue que alrededor de la casa se observaba precariedad, personas en situación de calle, pero al entrar por la puerta principal todo cambió, era realmente un hogar cálido, con dueña de casa que pone orden, pero, a su vez, recibe con mucho amor. También una capilla maravillosa… Definitivamente un oasis en medio del desierto. Lo más bonito de esta experiencia fue poder compartir todas juntas lo simple de la vida, un té caliente, el infaltable pancito con mantequilla y algo dulce; pero, por sobre todo, conversar, compartir alegrías y también dolores; finalmente todas somos hijas amadas de Dios. Parte de la vida se trata de eso, de darse a sí mismo, ese día nos dimos a ellas y volvimos con el corazón lleno; no sabemos realmente quienes quedaron más contentas, si ellas por el tiempo compartido o nosotras por tantas enseñanzas que nos dejaron. En fin, como comunidad nos gustaría invitarlos a todos a ser parte de la Hospedería y vivir una experiencia que realmente alimenta el alma”.