Mayo 18, 2026 Patagonia

Experiencia Jóvenes UK en San José

PROFUNDIZANDO MI FE DE VERDAD

Entre el 21 y el 29 de abril, el grupo de jóvenes UK tuvo su experiencia en San José. Nos comparten:

Sophia Dore: “Hace dos semanas regresé de una experiencia que jamás olvidaré. Fui a San José con las mínimas expectativas posibles y decidida a disfrutar cada momento, incluyendo el viaje en autobús de seis horas. Una de las pocas expectativas que tenía era tener un encuentro profundo, posiblemente dramático, con Dios, que pudiera identificar con precisión, y estaba emocionada por ver lo que Dios tenía planeado para mí. Sin embargo, una vez allí, se hizo cada vez más evidente que Dios tenía otros planes. Quería que reflexionara y que afianzara las raíces de mi fe en un lugar donde es imposible negar su presencia. Su presencia era tan evidente: en los árboles y sus hojas doradas, en el calor del sol, en las imponentes montañas y en todas las personas que conocí. Aunque me enfrenté a preguntas difíciles y sentí que, por primera vez en mi vida, estaba profundizando mi fe de verdad, tuve una experiencia increíble gracias al apoyo de personas a las que sólo conocía desde hacía una semana, pero que me habían acogido en su familia como si siempre hubiera estado allí”.

Dimitri Kouzmenkov: “La manera en que habla la gente de San José describe este lugar como la pieza donde recibieron los discípulos el don del Espíritu Santo en Pentecostés, con llamas de fuego descendiendo sobre las cabezas de los discípulos.

Durante el largo viaje de Balmaceda a San José, nervioso de dejar la vida de Santiago por una semana, pensé en cómo encontraría a Dios como lo dicen del lugar. Así que, por supuesto, cuando me llegó un texto de lectio divina, una de las oraciones más desafiantes para mí, estaba muy sorprendido. Ni siquiera me llegó el texto durante la hora de lectio, sólo me di cuenta de que era un mensaje para mí, preparando mi eco final de la experiencia, días después de mi primer encuentro con este texto: “Procurad siempre el bien mutuo y el de todos. Estad siempre alegres. Orad constantemente. En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros” (1Tes 5,15-18). Me pareció que cada parte del texto describía algo distinto de la experiencia. El bien mutuo para mí fue el servicio comunitario.

Sentí alegría constante visitando a Cirilo, un vecino de Mallín, cantando y jugando en la convivencia el viernes, preparando la Liturgia con el diácono de Chile Chico en Mallín. Hice oración continua, en silencio, durante el trabajo o cuando estaba solo un rato, en cualquier minuto en que podía.

Di gracias por ver la naturaleza increíble que no merezco ver. Y finalmente, durante esta semana reflexioné mucho sobre la voluntad de Dios, meditando para qué sirven el sufrimiento, el abandono, la guerra, pensando especialmente en mi familia en Ucrania). Aunque todavía medito este tema y creo que nunca lo entenderé completamente, llegué al hecho de que mi responsabilidad de cumplir la voluntad de Dios, como decimos en el Padre Nuestro, es estar alegre, tratar de cumplir el bien mutuo con el servicio y el amor, rezar siempre por los necesitados, y estar agradecido por las bendiciones que he recibido sin merecerlas.

Aunque uno pensaría que se encuentra a Dios en el Oficio o en la lectio, me gustaría destacar la alegría que tenía en cada actividad, a pesar de que no eran necesariamente actividades religiosas. Tal vez estuvieron tan divertidas por el hecho de que nos reunimos por nuestra fe colectiva.

En conclusión, recomiendo a todos esta experiencia en San José, y recuerdo a los que han ido allá la responsabilidad que tienen de compartir la alegría que reciben al estar allí con los que no pueden ir”.