Celebraron la Semana Santa un grupo de quince personas, entre jóvenes chilenos e ingleses, oblatos y Fr Leo Maidlow-Davis OSB. El Retiro estuvo marcado por la preparación y celebración de todas las liturgias del Triduo y el Via Crucis, en conjunto con la comunidad de El Sauce, lo que sumaba, en promedio, cuarenta personas. Fue un regalo de Dios poder profundizar en estos misterios en comunidad, hacer lectio juntos, conversar, trabajar las espiritualidades, vivir la tutoría, en un ambiente de profunda amistad y alegría.
Javier Di Pede (A23): “El motivo por el que quise ir al retiro era el deseo de profundizar más en el misterio de la Pasión, la Muerte y Resurrección de nuestro Señor. Llegando, sentí un recibimiento tremendo por parte de la comunidad y la gente de la casa, y también mucha felicidad por verlos y poder vivir este fin de semana con ellos. Viví algo que nunca había vivido en otro retiro: el participar preparando las cosas para el Triduo Pascual. Esto me ayudó mucho a profundizar y entender cómo se fueron dando los distintos acontecimientos, sintiéndome más parte y ayudándome a vivir más por lo que pasó nuestro Señor. Como la misa de la Última Cena, en la que me tocó ser apóstol, cosa que nunca había vivido, pero me marcó mucho, puesto que el sacerdote te lava los pies, lo que es un gesto tremendo de amor y humildad, y cómo uno debe dejar que Jesús lo limpie a pesar de que no se sienta digno. Luego me tocó animar el Vía Crucis junto a Pascual y sentí cómo acompañamos la Cruz, se notaba una necesidad de las personas por llevarla y ayudar. Y, por último, la Vigilia Pascual, que es una celebración en la que cada lectura, hito y canto da vida, porque nos lleva a la Resurrección. Me tocó leer una lectura que me llegó mucho, ya que sentí que me dio una respuesta a una duda que tenía de hace tiempo. Y después de la Vigilia tuvimos el ágape, que fue una muy buena instancia con todos para celebrar la Resurrección y compartir, salieron muchas risas y buenas conversaciones.
Me marcó especialmente haber vivido el Triduo Pascual con las personas de la zona, ya que se sentía una comunidad muy unida, cercana y acogedora, a pesar de que no los conocía. Definitivamente, fue un regalo poder vivir este fin de semana de esta forma con la comunidad y el resto de las personas, y poder profundizar más en el misterio del amor”.
Ollie Grace, Gap Year: “Mi segunda experiencia en Leyda fue celebrar la Semana Santa allá. Fui con las cinco personas con las que estoy viviendo y algunos otros jóvenes. En la noche del Jueves Santo, al inicio de la Pasión, tuvimos una Procesión Solemne con personas del pueblo que llegaron para la ocasión. Caminamos en silencio hacia el Santísimo Sacramento, iluminados por las luces brillantes alrededor de un árbol, lo que me recordó la noche que Cristo y sus discípulos vivieron después de la Última Cena. Cantamos canciones con Toté tocando un guitarrón de veinticinco cuerdas, profundizando nuestras propias reflexiones sobre el significado de la noche y su importancia en nuestras vidas, terminando con Completas.
El Viernes Santo, la comunidad se reunió para la Liturgia Solemne de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, que fue increíblemente conmovedora. Para mí, en lo personal, puso mis pensamientos sobre el sacrificio de Cristo en una perspectiva diferente. Me enseñó que la vocación de Cristo es pasar de la muerte a la vida, y que, siguiendo su ejemplo, nosotros también podemos pasar de la muerte a la vida a través de nuestras propias vocaciones, a las que Dios nos ha llamado. La Cruz también nos recuerda que Dios nunca nos abandona. Nos ama a todos y tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros. El verdadero significado de la Cruz es que es un camino hacia el Reino de Dios y la salvación eterna. Cada vez que nos acercamos a besar la cruz, nos acercamos, en lo más profundo, al camino de la salvación. Otra enseñanza clave que saqué de esta experiencia es que la divinidad de Jesús está unida a la cruz, y que nuestra propia cruz (que Cristo nos enseña a cargar para ser sus discípulos) es precisamente el lugar donde siempre podemos acercarnos más al Reino de Dios.
El Sábado Santo me hizo reflexionar sobre el significado más profundo del Misterio Pascual. Mientras estaba en lectio esa mañana, pensé que, aunque no siempre nos demos cuenta, la Palabra nos habla de distintas maneras. ¿Qué aprendí de esto? Que Dios sabe lo que hace. Él siempre se comunica. José Manuel Eguiguren nos dio una charla en la mañana, y recuerdo que dijo: “Si queremos hablar del Misterio Pascual, tenemos que darnos cuenta de que es algo mucho más grande de lo que podemos imaginar”. Siempre que estás buscando algo, en el fondo estás buscando a Dios. “Busquen primero el Reino de Dios, y lo demás se les dará por añadidura” (Mt 6, 33). Durante el resto del día, después de la charla, toda la comunidad realizó diversas preparaciones para dejar la capilla lista para la Vigilia Pascual. Para comenzar la Liturgia, hicimos una procesión desde donde habíamos terminado el Jueves Santo hasta la capilla. Al hacer esto, caminamos hacia la Vida. Encendí las velas de varias personas y comenzó la Liturgia, que estaba dividida en varias partes. Cuando llegó el momento de la Comunión, sentí que todo el ambiente de la noche cambió en un instante. No sé exactamente cómo explicarlo, pero me conmovió profundamente lo que se cantaba durante la Comunión, y eso me llevó a reflexionar mucho más profundamente sobre el Misterio Pascual y sobre lo que los discípulos y todos los demás habrán estado pensando durante el Sábado Santo hace dos mil años, mientras yo me acercaba a comulgar. Al terminar la Liturgia, hubo un momento de ágape en la casa, donde acogimos a los invitados que habían venido desde el pueblo.
El Domingo de Pascua fue muy alegre para mí. Ver a todos con ánimo elevado y el cierre pacífico del retiro. Mirándolo en retrospectiva, este retiro fue la experiencia de Semana Santa más conmovedora que he tenido en mi vida. Cada aspecto fue algo nuevo para mí al recordar la traición, crucifixión, muerte y resurrección de Cristo. Abrió aún más mi corazón al misterio en su totalidad y a los acontecimientos que lo rodean. Estoy muy agradecido de todos quienes organizaron el retiro, y lo recordaré con mucho cariño por muchos años”.